Título: Entre tonos de gris
Autora: Ruta Sepetys
Editorial: Maeva
Páginas: 288
ISBN: 978-84-15120-25-4
Precio: 16,90 €
Sinopsis: Junio de 1941, Kaunas,
Lituania. Lina tiene quince años y todo un verano por delante antes de
matricularse en una escuela de arte. Pero, de repente, una noche, la policía
secreta soviética irrumpe en su casa y se la lleva en camisón junto con su
madre y su hermano. Su padre, profesor universitario, ha desaparecido ese mismo
día. Lina relata el largo viaje que emprenden, junto con otros deportados
lituanos, hasta los campos de trabajo de Siberia. Su única vía de escape es un
cuaderno de dibujo en el que plasma su experiencia, con la esperanza de hacer
llegar a su padre noticias para que sepa que siguen vivos.
Lina Vilkas es una joven lituana de quince años.
Vive tranquilamente (bueno, todo lo tranquilamente que se pueda vivir en 1941)
con su padre, su madre y su hermano, hasta que un día el NKVD entra en
su casa, y la sacan en camisón a ella y a su familia. Los meten en trenes
con otros vecinos del pueblo. Los deportan. Lina encontrará una vía de escape
en sus dibujos, para hacérselos llegas a su padre y que este pueda encontrarlos
y llevarlos de vuelta a casa. Además, en el tren conocerá a Andrius, porque todo se lleva mejor con un
poco de amor. Pero aún así su vida será muy muy difícil.
Opinión Personal:
Si tuviera que
elegir la mejor novela que he leído en el 2011, sería sin duda Entre tonos de
gris, una novela conmovedora, dura y muy real, que nos cuenta a través de la
voz de Lina lo que millones de personas sufrieron en la Segunda Guerra Mundial de Letonia,
Lituania y Estonia. Todos conocemos que fue el holocausto nazi, pues Stalin
hizo lo mismo con estos tres países, la URSS creaba listas y listas de personas
consideradas antisoviéticas, las sacaban de sus casas, para meterlas en
camiones y trenes durante semanas sin comida ni bebida, lo única que les daban
eran cubos de una "bazofia", luego los llevaban a campos para que
trabajaran para ellos. Si había muertos los tiraban fuera, tanto de los trenes
como en las chozas.
Y es Lina, el mejor de los personajes, una chica de
quince años que luchará por su libertad y por la de su familia, una chica
fuerte, con las ideas claras, una amante de Munch, de la literatura y del
dibujo, que será para ella una vía de escape, dibujará todo lo que ve y como
ella lo ve para poder hacérselo llegar a su padre.
Como he dicho Entre
tonos de gris es una novela dura, pero os mantendrá enganchados desde la
primera hoja hasta la última, no sólo por sus capítulos cortos, si no por la
gran historia que nos cuenta. La autora ha sabido hacernos llegar lo que sufría
aquella gente, que no tenía culpa de nada a manos del NKVD, de la URSS, y
también lo que sufrían muchas otras personas por el holocausto nazi, pero que
muchas de ellas en medio de este horror, no perdían la esperanza, había un
hueco para el amor, para las celebraciones.
Pero un punto que no me
gusto del libro fue el final, es demasiado precipitado, hubiera preferido que
añadiera unas cuantas páginas más, cuenta todo muy rápidamente, no explicando
los detalles como hace anteriormente en la novela. Pero esto solo le restará
una alita de una mariposa, y seguirá siendo la mejor novela que he leído, sin
duda en el 2011, y me alegro de haberla escogido para terminar el año.